Horses nunca estuvo destinado a tener este cegador foco brillando sobre él. La obra de Andrea Lucco Borlera, que trata de una manera sorprendentemente directa temas tan adultos como el capitalismo, la autoridad o la libertad, iba camino de convertirse en uno de esos juegos chiquitos, queridos por unos pocos, que pasan por Steam y el resto de las plataformas sin mucha pena ni gloria. Como mi querido Mediterranea Inferno, sin ir más lejos, también distribuido por Santa Ragione. Pero a alguien dentro de la plataforma de distribución digital en la que se venden videojuegos pornográficos en los que puedes follarte a tu madre y a tu tía, o juegos de disparos en primera persona en los que puedes torturara a otras personas, pensó que tratar temas adultos de forma adulta era ir demasiado lejos. Y así, gracias a la inmadurez de este medio que tanto queremos, Horses se convirtió, muy a su pesar, casi sobre la bocina, en el juego más importante de 2025.
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