Análisis: Halo: Reach

Escrito por en Análisis - 15 septiembre, 2010

Halo Reach. A mí me da gustirrinín de decirlo. Dilo así con la boca abierta: REEEEEEEEAAAACH. Y si eres un ejecutivo de X Box di RIIIIIIIIIIIIIICH. El acontecimiento más esperado desde el remake de Karate Kid por fin está en nuestras flamantes consolas, y ya no tenemos que preocuparnos de otras necesidades secundarias como cagar o follar, porque este juego es todo lo que necesitamos en nuestras grises vidas pre-haloeach. El juego me ha llegado hace un par de horas y ya me lo he pasado y le he dado un tiento al multiplayer, así que os traigo amor incondicional en forma de análisis. Va por ti, Maicrosoft.

Halo Reach es una precuela, o sea, que va antes de la saga que conocemos. Yo pensé que eso era una putada, porque los gráficos del Halo 1 molaban en su época pero ya estaban desfasados, y hacer algo anterior incluso, iba a quedar un poco raro. Pero qué coño, en EPI no somos graphic whores y el rollo retro se lleva, así que las precuelas son bienvenidas. La historia, como en todos los Halos, está contada un poco rara y no hay dios que se entere, pero grosso modo cuenta  los acontecimientos acaecidos en el planeta Reach. Creo que el juego se llama Halo: Reach porque va sobre el planeta Reach. Pero no estoy seguro.

Aquí vemos al prota, que no me acuerdo como se llama pero que no es el Jefe Maestro, junto con sus compis del Noble Team.

La jugabilidad es una pasada. Puedes pasarte horas y horas con el juego y no te enteras. Pero no te enteras de que te meas encima y todo, así que poneos una alarma o algo para ir a echar los pises. Recoge la esencia de los Halos anteriores pero la eleva al máximo exponente, que ya dudo si es «n» o «infinito», si hay algún matemático por aquí que me lo aclare. El caso es que es, entre probablemente y con toda seguridad, el mejor juego de 2010. Y si me apuras de 2011.

Esta pantalla es Hamor.

El sonido es un auténtico locurón. Tiene la misma banda sonora desde el Halo 1, pero si era buena entonces, dime por qué demonios no va a ser buena ahora. Además, si no te gusta, tiene la opción de poner la tele en mute y calzarte los cascos del emepetrés, y ahí ya las posibilidades que tienes son infinitas. A mi me gusta quedarme en silencio porque la vecina grita mazo cuando tiene orgasmos y me imagino que soy yo el que le da placer. HALO REACH. Lo siento, es que tenía que decirlo una vez más.

Esta es la parte más ilustre del juego.

Y el multiplayer. Ay el multiplayer! Si, como yo, no tienes amigos y tus relaciones sociales se basan en dejarte humillar via online por surcoreanos que siempre van a jugar mejor que tú a cualquier cosa, Halo Reach es tu juego. Puedes hacer nosecuantas cosas en nosecuantos modos de juego que todos hemos visto hasta la saciedad infinidad de veces a lo largo de la historia, una auténtica gozada. Y además tienes logros que eso es la repanocha.

El multiplayer es como el Jes Extender del juego.

No puedo hacer otra cosa que recomendar la compra inmediata de este juego. Quiero decir, que no puedo hacer otra cosa literalmente, porque si no los de Microsoft nos retiran la publicidad y es una putada. Así que COMPRA HALO REACH YA. Deja de comprar comida si es necesario pero COMPRA HALO REACH YA.


Qué coño un diez!

Dos dieces como dos soles!

Análisis: Halo: Reach

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