Cinco juegos por década: los 90
Si ya me costó elegir 5 juegos de la década de los ochenta, elegir solo 5 de los noventa ha sido todo un dilema. Durante una década que empezó con una Sega Megadrive pisando fuerte y que acabó con una Sega Dreamcast agonizante, doblegada ante la todopoderosa Playstation 2, vimos pasar ante nosotros juegos de tanta calidad que hasta seleccionando 5 por año nos quedaríamos cortos. Pero dije 5 por década y esos son los que he tenido que elegir.
Si hay un juego que marcó el inicio de los noventa y revitalizó el género de lucha hasta colocarlo en el podio ese es Street Fighter II. No recuerdo otro arcade que haya trastocado tanto a la chavalada. Empezaron a correr rumores que en tal bar había una máquina de hostias muy chula. Decían que se podía elegir entre un karateka que hacía kame-hames, un monstruo de color verde, un luchador de sumo, un fakir que se estiraba y un ninja-torero español. Unos cuantos acudimos en peregrinaje a ese pub de mala muerte para ver exactamente de que se trataba y ahí se quedaron nuestras pagas semanales. Al cabo de menos de un año, ya cualquier bar que se preciara tenía su máquina de Street Fighter II, algunas con cosas raras como Hadokens voladores o la posibilidad de cambiar de personaje en pleno combate (la que nosotros bautizamos como “Champion Mutation Edition”) y el lanzamiento en exclusiva para Super Nintendo hundió en la miseria a todos los poseedores de Megadrive, que se tuvieron que conformar con Eternal Champions u otros imitadores baratos hasta que se arregló con la publicación de Street Fighter II Special Champion Edition para la 16 bits de Sega.
Yo juraría que Chun Li no tenía ese culaco
Recuerdo cuando un amigo estrenó su primer ordenador con VGA, con nada más y nada menos que 256 colores, y se compró, recién salido a la venta, Monkey Island 2. El verano anterior ya nos habíamos devanado los sesos con Loom, Maniac Mansion, Indiana Jones y la última cruzada y el primer Monkey Island. Y las cosas no eran como ahora, que las guías con la solución y todos los secretos salen a la venta junto con el juego y, a los dos días del lanzamiento, podemos encontrar en internet todo tipo de pistas, trucos y videos explicativos sobre el juego: a medias con mi amigo tardamos un par de semanas en descubrir la solución de los enrevesados acertijos y puzzles de la mejor aventura gráfica de la historia (al menos para el que suscribe) hasta llegar a ese final que sigue sin gustarme a día de hoy. El juego me caló tan hondo que, casi veinte años después, no disfruté tanto como debería del reciente remake con gráficos de la muet-te al acordarme de todos los pasos a seguir para acabar el juego como si hubiera sido ayer la primera vez que le arrancaba los calzoncillos a LeChuck… Mecagüen mi memoria…
Lo que nos costó ganar el concurso de escupitajos
Alone in the Dark supuso dos cosas nuevas para mí: fue el primer juego al que jugué con gráficos poligonales en 3D y fue la primera vez que pasé miedito con un videojuego. La inspiración Lovecraftiana, la mansión encantada victoriana y la filosofía de “a veces es mejor huir valientemente antes que morir enfrentándonos a un bichaco” (hasta entonces, todo lo que aparecía en un videojuego era “matable”) resultaba terriblemente atractiva para un amante de lo fantástico y lo sobrenatural. Años después llegaba Resident Evil que consiguió casi lo mismo que Alone in the Dark pero la cagaba al pasar de lo sobrenatural a los virus y experimentos. Por mucho que digan, una maldición vudú o un portal al inframundo es mucha mejor excusa para meter zombies que todos los cócteles genéticos y experimentos militares secretos del mundo.
Este zombi ahora da risa, pero entonces acojonaba lo suyo
Cuando ví el VHS promocional de SEGA llamado “Canal Pirata” que regaló la Hobby Consolas (a ver quien tiene huevos de usar un nombrecito como ese a día de hoy) me quedé absolutamente absorto con Flashback. Era un juego que mejoraba la mecánica del Prince of Persia, dotándolo además de un argumento y una trama más madura de lo que estábamos acostumbrados, con una conspiración alienígena para destruir la Tierra incluida. En ese momento, iluso de mí, creía que con las animaciones detallistas de Conrad se había tocado techo con esto de los videojuegos, que era difícil conseguir un efecto cinematográfico mejor que eso. Me llegan a enseñar cualquier juego de los de ahora y no me lo creo o eyaculo directamente.
Que bonito… ¡Y qué difícil!
Es curioso que, en pleno boom de los polígonos en 3D, el juego que más horas me tuvo enganchado a la PSOne fue un juego “técnicamente obsoleto”, que pasaba de entornos 3D, de personajes poligonados, de texturas pseudo-realistas y de la mayoría de cosas que encontrábamos en los GOTY de la época. Por el contrario, nos daba, en un sistema 2D con sprites, un inmenso castillo, una variedad terrible de habilidades, armas, escenarios, enemigos y secretos y una banda sonora excepcional. La experiencia de estar al 99% del juego y que aparezca el castillo boca abajo, totalmente inexplorado, es algo difícil de repetir. Llevaba años esperando un sucesor de Maze of Galious y fue también Konami los que se llevaron el gato al agua con Symphony of the Night. Además, es la única vez que he hecho eso se supone que hacen tantos de “lo pirateo y si me gusta me lo compro” y actualmente es uno de los dos juegos originales de PSOne que conservo:
ÉPICO
Ha sido difícil escoger solo cinco. Se han quedado por el camino y a puntito de entrar en la lista juegos de la categoría de Super Mario World, Super Castlevania IV, Sonic the Hedgehog, Lemmings, Shining Force II, Suikoden, Tomb Raider, Story of Thor, Syndicate e incluso Final Fantasy VII, juego que, aunque considere que está algo sobrevalorado, me impresionó bastante en su momento. Y no hemos acabado: en unos días mis recuerdos cambiarán de milenio y elegiré 5 juegos de la primera década del siglo XXI.
| Este artículo fue publicado por Galious el 6 julio 2011 a las 20:29 pm, y está archivado en Artículos. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |

hace 7 meses
Creo que el Eternal Champions salió después que el Street Fighter Especial Champion Edition de Mega Drive. Por cierto, una cosa que no sabían muchos que no tenían ese juego es también tenía la edición turbo con distintas velocidades y los nuevos ataques, el Street Figther de Mega Drive no era la versión Champion Edition de los arcades en la que la única novedad era poder elegir a los 4 jefes.
Estoy de acuerdo, el Final Fantasy VIII es el gran infravalorado de la saga, creo que es debido a que los aficionados se esperaban en realidad un Final Fantasy VII-2 y no un juego con nuevos protagonistas. De hecho la mayoría de los Final Fantasy posteriores son más similares visualmente al VIII que al VII.
hace 7 meses
@ Anonimatus
Hubo un par de meses de diferencia, pero Eternal Champions salió antes. De hecho, con Eternal Champions salió a la venta un pad de 6 botones para Megadrive. Si no lo teníamos, para alternar de puñetazos a patadas teníamos que pulsar Start y recuerdo que algunos ataques especiales eran imposibles de realizar con un mando de 3 botones
hace 7 meses
de hecho el SOTN ha sido de esos unicos juegos que e comprado para jugar en diferentes consolas, primero lo pase en playstation despues en xbox 360 arcade, luego lo compre de vuelta para el psp. juegazo que por mas que lo rejugaba siempre le halllaba cosas nuevas.
hace 7 meses
Se que te la pela, pero grandes juegos todos. casi tan grandes como el culaco de la chunli de bote esa XDD
hace 7 meses
Buena lista, tanto pensar en consolas me había olvidado lo genial que me lo pasé con los dos primeros Monkey Island.
El Street Fighter era sagrado ponerlo, claramente el juego más popular de los 90 que fue jugado hasta por aquellos que no les gustaba los videojuegos. Con deciros que hasta lo jugaba mi hermana y sus amigas en su etapa quinceañera.
El Alone in The Dark aunque tenía mucho miedo y fué el pionero en el genero del survival horror, pero yo me quedo con el Resident Evil qie no solo estaba mejor en historia y tecnicamente sino que hasta los personajes tenían más carisma y la historia tenía más emoción e intriga (dolor de barriga).
Parece ser que el señor Galious gusta más de los juegos que originaron un género en vez de aquellos que lo mejoraron pues en los 80 escogió Double Dragon en vez de Final Fight. Un gusto bastante respetable pero en mi caso si me mejoran la idea orginal pese a mi clasicismo videojueguil tiendo un poco más a renovarme en vez de morir del aburrimiento jugando a la antigualla original.
Flashback fue un juegazo y me encantó por ser un Principe de Persia (mi juego favorito de los 80) con pistola en vez de espada. Pero para plataformeo a lo Prince of Persia me quedo con el Tomb Raider que me ofrecía lo mismo con una pionera tercera dimensión en el género de la aventuras plataformeras.
En cuanto al Castlevania Symphony of the Night (un Super Metroid con toques de rol), posiblemente el mejor de la saga, pese a no usar la tercera dimensión tan de moda en los 90. En mi caso para toques de rol creo que ese puesto se lo merece más el Final Fantasy VII que fue el primer juego de rol con personajes poligonales y que marcó más a todos los jugones de los 90.
Pero para gusto colores, y esto no es más que los 5 juegos favoritos de el señor Galious. Unos títulos bastantes respetables en los cuales ninguno de los escogidos desmerece respeto ya que todos ellos fueron bastante elogiados.
Y es que un top 5 limita mucho la elecciónm.
Tal vez hubiese sido mejor hacer un top 20 en donde la mayoría de los que frecuentamos EPI hubiesemos estado de acuerdo.
Al menos la mayoría habremos coincidido en el Street Fighter 2, ya que ese era sagrado en cuaquier top 5.
En lo demás diré que sobre gustos no hay nada escrito.