Katia, a quien con suerte muchas de las personas que leen esto ya conocerán, me dio un pequeño fanzine titulado «Que le den por culo a los videojuegos». Me lo dio el viernes a medio día, creo. Yo estaba corriendo de un lado para otro y, tras abrazarla, me lo guardé rápidamente en el bolsillo trasero y seguí corriendo de un lado para otro, que es algo que se me da francamente bien. En ese momento no sabía que esas cuatro páginas resumían casi a la perfección el leitmotiv de esta tercera edición de Guadalindie.
A estas alturas, decir que la industria del videojuego es un estercolero pero que las personas que lo habitan son maravillosas y hacen que todo ese tufo infecto merezca la pena, me parece un lugar común que ya deberíamos haber superado. Por supuesto que la industria está para dinamitarla. Pero como no tiene pinta de que nadie vaya hacerlo en un futuro cercano, quizá es mejor darle una vuelta a la idea, iterar que dicen ahora las personas listas, y buscar alternativas. Y una de esas alternativas es prestar atención a las personas que pueden y quieren hacer algo al respecto. Por suerte, a esta tercera edición de Guadalindie han venido unas cuantas.
Chipzel, nombre artístico de Niamh Houston, a quien podéis ver en la imagen de aquí debajo, aprovechó su hora sobre el escenario para hablar de temas verdaderamente importantes. No llegó a mandar los videojuegos a tomar por culo, como Katia —a quien por cierto creo que hizo llorar de la emoción— pero sí que inspiró a todas las personas que tuvimos la suerte de escucharla en directo. No quiero hacerle un flaco favor a su charla destripándola torpemente, así que me limitaré a enlazarla por aquí cuando esté subida al canal (que será dentro de poco). Dura poco más de media hora y es muchísimo más transformadora que el tema principal de Superhexagon, que ya es decir.
Hago aquí un inciso para mencionar que, por un momento, no he querido usar los guiones largos (—) por aquello de que la jodida ia generativa los adora y cualquier texto escrito con este tipo de guiones ahora es sospechoso de estar escrito con ia. Pero mira, que le den por culo. No voy a claudicar mis guiones largos. Es más, os animo a usarlos constantemente: alt+0151 en Windows.
La de Chipzel no fue la única charla importante de Guadalindie, claro. El viernes, justo antes de comer, habló Quinns, de People Make Games. Reconozco que lo conocía exclusivamente porque, hace no demasiado, publicó un vídeo muy chulo sobre Impossible Landscapes, que es muy posiblemente una de las mejores campañas de rol que se han escrito nunca. Y como he dirigido esa aventura en varias ocasiones, pues me gusta escuchar qué dicen otras personas sobre ella. Total, que Quinns les vino a decir a todos los asistentes que la mejor forma de mandar los videojuegos a tomar por culo es romper esa burbuja absurda en la que de forma inconsciente pero colectiva los hemos encerrado. Al igual que la charla de Chipzel, esta también estará subida en unos días. Y al igual que la suya, deberíais verla íntegra porque este man no solo sabe de lo que se habla, sino que sabe comunicarlo muy bien.
Charlas al margen, Guadalindie ha vuelto a ser un magnífico fracaso absoluto por tercer año consecutivo. Al menos, eso es lo que diría cualquiera de las personas implicadas en ese esperpento que fue la Comic-Con Málaga del año pasado, evento con el que compartimos recinto pero no expectativas económicas. Porque un año más, Guadalindie se hizo por amor al arte. Raúl López, director de una de las mejores ferias de videojuegos independientes de la historia, vuelve hoy a su trabajo real, el que le da dinero, después de haber invertido docenas y docenas de horas de su tiempo libre repartidas a lo largo de varios meses. Lo mismo Lucía Pardo o Lucía Herrero o Rafa o Shavs o cualquiera de las muchísimas personas que han hecho lo imposible, por amor al arte. Es una pena. Dentro de unos años, otros más jóvenes mirarán atrás y se preguntarán cómo demonios era posible. Y la respuesta es que nunca lo fue.
No quiero ponerme muy intenso y sí quiero ser muy breve, así que, como otras veces, me limitaré a cerrar este texto dando las gracias a todas las personas que lo hacen posible. En primer lugar, a todas las personas que han acudido. Hay una mirada muy particular en este ámbito nuestro del videojuego. Es un brillo especial que todos tenemos durante los dos o tres días que dura el Guadalindie o el Indie Dev Day o el BIG de turno. Para los que nos sabemos responsables de ese brillo, es algo mágico. Así que gracias. Gracias Raúl, Lucía, Lucía, Lucía (no es coña), Victoria, Marta, Goonie, Ricardo, Quione, Iván, Kiko, Gon, Ángel, Shavs, David, Aster, Rafa, Celia, Alba, María, Marta, Irene, Alexis, Sandra, Alessia, Mery, Susana, Noel, Sara, Bugue y Carlos. Ha estado guapísimo.
Ay. Me supo mal no haber podido ir este año después de estar y volver en una nube a Barcelona los dos años anteriores; pero no me cansaré de decir, aun no siendo «parte activa» de la «industria» y siendo «solo» amigo-de y conocido-de, lo muy en casa y en familia que me siento cada vez que estoy allí abajo.
Así que, por tercer año consecutivo, felicidades y gracias a toda la gente que lo hacéis posible
Sigo un poco de estrangis vuestro tremendo currazo desde la lejanía desde hace un par de años y me emociona y me alegra ver todo lo que conseguís. También deducir con facilidad, aunque no conozco a nadie salvo a ti, que sois un grupo de personas estupendas arrejuntándose para hacer algo muy bonito. Me alegra y me da una envidia sana de la hostia, así que cuidaos y cuidad todo lo que estáis haciendo. Más que nada porque en esta basura de mundo que se nos está quedando, sois un ejemplo absolutamente necesario.
Aparte, por resaltar algo de lo que habéis traído este año, lo de Chipzel para mí es otro nivel. En este sentimiento de apatía que tengo hacia los videojuegos ahora mismo por toda la basura en la que se ha transformado el mundillo, hace nada me volví a pasar Super Hexagon. La de horas que habré escuchado, jugando o no, esa pequeña y a la vez enorme BSO, no son precisamente pocas. Me flipa el curro de esta mujer, me alegra muchísimo que hayáis llegado a ella y espero como agüita de julio bajo este calor la subida de ese vídeo.
Un abrazote.