En mitad de ninguna parte

Halfway

Escrito por en Análisis - 2 septiembre, 2014

Halfway es un SRPG de gráficos elegantemente pixelados, que destaca entre la miríada de videojuegos independientes del catálogo de Steam por no venir financiado a través de Kickstarter ni haber estado un par de meses en Early Access. Habiendo probado el resultado, por desgracia, me atrevería a decir que ninguno de estos pasos previos le hubiese venido especialmente mal a un juego que se conforma con mostrar un bonito continente, y se olvida completamente del contenido. No me gusta que no me guste un juego. Y me desagrada especialmente cuando se trata de un título tan bonito como es Halfway. Pero tras terminar la campaña resulta tan, tan evidente que a lo único que se le ha prestado atención ha sido al apartado visual, que no queda más remedio que mirar al suelo y pensar en lo que podía haber sido y no fue.

El punto de partida de Halfway es hasta cierto punto interesante: unos mercenarios despiertan de manera abrupta del sueño criogénico a bordo de un enorme carguero espacial, cuando éste comienza a dar “saltos” de forma descontrolada. Muy a mi pesar, aquí, en su planteamiento, es donde termina cualquier atisbo de interés en una historia que desemboca en auténtico absurdo. Sus personajes, poco desarrollados y carentes de carisma, no ayudan ni un poquito a atenuar el despropósito de guión. Eso sí, los improvisados héroes de la aventura se inflan a conversaciones para dejar muy, pero que muy claro, quién es el más malote, quién el más hacker, y quién tu mayor colega. Tras la segunda conversación lo más posible es que ya lo tengas muy claro, pero hay como veinte o treinta. Y por supuesto, en ninguna de ellas puedes participar de forma activa (eligiendo una respuesta o similares), sino que te limitas a leer.

Halfway

El principal problema de Halfway, no obstante, no son ni la historia ni sus personajes. Al fin y al cabo, peor historia y peores personajes tienen los Jagged Alliance (que además es la misma en todos), y estos me encantan —pero es que la franquicia de Sir-Tech ofrece una mecánica de juego de esas de sentarte frente al monitor y no cambiarse de calzoncillos en tres días. Halfway por el contrario tiene la mecánica de SRPG más vaga y menos trabajado que he visto nunca. Puedo entender que los personajes no ganen experiencia y por tanto no suban de nivel, que las mejoras de atributos estén capadas y termines desperdiciando la mayoría de ellas, pero lo que no me entra en la cabeza es que en un SRPG ambientado EN EL INTERIOR DE UNA NAVE ESPACIAL, el mejor arma SIEMPRE sea el rifle de francotirador. Y no sólo eso, sino que las escopetas —de nuevo, en un SRPG ambientado en interiores— son virtualmente inútiles.

Para poder terminar Halfway es absolutamente necesario tener a prácticamente todos los miembros del grupo con un rifle de francotirador en las manos. Y a ser posible con varias granadas (sólo hay un tipo). En cualquier caso tampoco es que haya mucho componente estratégico, ya que los escenarios suelen ser pequeños y lineales. El desarrollo de prácticamente todos los niveles es el mismo: avanzar por un pasillo, coger munición de una caja, enfrentarse a una oleada de enemigos, coger munición, enfrentarse a una oleada de enemigos. Nada más. Entre batalla y batalla, para intentar dar sensación de cohesión, es posible moverse por una base en la que no hay nada que hacer y hablar con los otros personajes del grupo, pero salvo casos muy concretos en los que se recibe una misión secundaria, esto no aporta absolutamente nada.

Halfway es una auténtica pena. Es un juego bonito y con una banda sonora estupenda, que no sabe hacer bien nada de lo que se propone. Es como si detrás de los gráficos y la banda sonora de Braid hubiese un endless runner free to play muy jodido para Android. Terminarías el juego pensando: “sí, es precioso, pero vaya puta mierda infame me estoy comiendo”. Pues eso mismo.

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