Arriba y Abajo

Nuestros queridos tópicos: Ascensores

Escrito por en Artículos - 7 octubre, 2013

Hasta ahora, las anteriores entregas de Nuestros queridos tópicos se habían centrado en un género tan lleno de clichés como el RPG… Pero los demás géneros no están libres de pecado y también suelen contar con topicazos recurrentes que sufrimos juego tras juego. Hoy hablaremos sobre un elemento demasiado sobado en los beat’em up: los ascensores.

Final Fight

Pocos son los juegos que se libran de los malditos ascensores. En un determinado punto, nos hacen montar en una plataforma, se cierra la puerta y, sin que lo pidamos, empezamos a subir o bajar según lo exija el guión. Y, sin que lo hayamos pedido, el ascensor se parará en cada planta donde subirán simpáticos transeúntes cuya intención es bastante más agresiva que hablar del tiempo o de fútbol.

En cada parada tocará zurrarnos con los matones de turno, dispuestos a que nos vayamos a dormir calentitos. La puerta se abre para dejarlos entrar y no importa las veces que le demos al botón de cerrar puertas, el ascensor no seguirá con su trayecto hasta que no nos hayamos librado de los malhechores a mamporros.

streets of rage

Por si fuera poco, el ascensor incumple con toda la normativa de seguridad vigente. En escasas ocasiones tendremos la ocasión de viajar en una cabina cerrada o protegida con barandillas sino que nos sentiremos como si nos llevaran en una bandeja de horno gigante, sin otra protección que no sea hacer caso a nuestras madres y no arrimarse mucho al borde para no caerse.

Aliens

Porque esa es la finalidad última de las fases de ascensor: tirar a los demás sin que te tiren. Acabar con los enemigos con menos golpes de los necesarios es suficientemente tentador como para arriesgarse a acercarse al borde aún a riesgo de despeñarse como un perro. Me compadezco de los pobres encargados de mantenimiento que encuentren al día siguiente una montaña de cadáveres empalados entre la maquinaria del foso del ascensor y tienen que limpiarlo con una fregona por el sueldo base.

Simpsons

Pero claro, el juego de tirar sin ser tirado es un arma de doble filo y no son pocas las veces que seremos nosotros los que quedemos hechos papilla sangrienta. Y eso, amigos, en un mundo en el que las vidas no eran infinitas y que si te mataban tocaba volver a empezar jodía un poquito. Un poquito bastante…

Quizás fueran un intento para cambiar la dinámica del juego y aportar un poco de variedad, pero a mi me parecían una excusa barata para ahorrarse diseñar un nivel o para quitarnos el dinero gracias a esas caídas accidentales por el borde. Sin embargo, me invade un poco de nostalgia, aunque sea de la mala, de la de “no, joder, otra vez no”, cada vez que me meten a darme de hostias en un ascensor. Porque un tópico es un tópico y al repetirse tanto es difícil no cogerle un poco de cariño.

Scott pilgrim

The Republia Times

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