El juego del gritón de dólares

Análisis: Destiny

Escrito por en Análisis - 19 noviembre, 2014

Tras echarle más horas que a PornHub me he visto preparado para contaros qué me ha parecido Destiny. Bungie se ha sacado del ojal un universo (que huele a Halo) tan vacío de argumento como terriblemente adictivo por motivos que hoy desconozco. Que huele a canela pero es veneno. Pero veneno del bueno. O no. O sí. Es como a esa chica que no quiero volver a ver jamás pero que sigo y sigo y sigo quedando con ella pese a que sé que me va a llevar AL MAL. Puto Destiny. Te odio pero te quiero.

titan Destiny

Es el futuro. La humanidad empezó a expandirse. Teníamos colonias repartidas por el Sistema Solar. Las posibilidades de follar para la familia Monago se dispararon. Y todo esto es gracias a El Viajero. Pero si lo petásemos siempre no habría argumento en el juego. El caso es que sigue sin haberlo pese a que la oscuridad decidió, así, por convenio, porque ese fin de semana no habría Liga o yo que sé, aniquilarnos. Y ahora sólo quedamos cuatro pelaos en La Torre, última ciudad de resistencia en La Tierra bajo el amparo y protección de El Viajero. Así comienza la era de los Guardianes. Pinta guay el argumento ¿no? Pues… PSÉ.

Seguramente hayáis leido algo que os ha petardeado. ¿Qué es El Viajero? Ahora mismo hay cosas en la vida que son auténticos misterios: no conozco a nadie que me pueda explicar por qué cojones Evangeline Lilly Pelirroja Edition se va a follar a un enano en El Hobbit o qué es El Viajero en Destiny. Pero no te preocupes porque a esta aventura llena de obviedades y clichés le acompañan un montón de datos e incongruencias que te darán absolutamente igual. Como la programación de Telemadrid. Todo paja. Como los libros cuarto y quinto de Canción de Fuego y Hielo.

espectro destiny

Podría parecer una descripción a grandes rasgos pero no lo es: Destiny es un shooter cooperativo online matamuch interplanetario futurista de mundo abierto en el que tienes que esperar a que Tyrion Lannister haga “algo” mientras tu y la gente que te acompaña os cargáis a una cantidad de enemigos tan desproporcionada que es preocupante para ser como mucho tres personas contra unas cosas que casi nos extinguen. ¿Qué pasa, que ahora hay que extinguirles a ellos?  SEP. “Oh Buyaztiroz eso es mentira porque a veces no esperas a que el Espectro haga algo sino que tienes que tirarte veinte minutos disparando contra un enemigo fuerte”. Claro, y ahí el aspecto jugable cambia mogollón… NO.Los encargados de que varíe algo son los tres tipos de Guardianes: Titán, Cazador  y Hechicero. Uno reparte muchas hostias, otro se mueve muy rápido y el último es de granaditas y explosiones. Cada uno con sus propias habilidades que a mi gusto están muy equilibradas porque reparten bastante en lo suyo. Yo soy Hechicero y con el teletransporte y los pepinazos que suelto no tengo mucho que envidiar a los Cazadores que pueden ser invisibles o a los Titanes que te meten una hostia que te dejan la cara como Chabelita.

El Espectro. Compañero de aventuras, marca blanca del Claptrap de Borderlands, con la voz de Tyrion Lannister. Dirá obviedades. Hará comentarios con la misma gracia que el rubio de Cruz y Raya. Y lo peor es que lleva el peso argumental él sólo porque tu guardián dirá tres frases contadas en todo el juego… ¡YAY!

También puedes elegir raza entre humano, tipo azul y semirobot pero es algo que importa una mierda. Podrías pedirte enano pigmeo o a Jordi Hurtado que lo que importa es la clase de Guardián. Es sólo postureo de apariencia que después no te dejan cambiar. No digo de marcarse un Michael Jackson pero yo que sé, que te dejen cambiar el pelo. Que no sé, eh, llamadme loco. Que puedes bailar dándole a un botón o darle patadas a un balón. Puedes hasta comprar motos que usas en los mapas o la nave con la que viajas que no aporta absolutamente nada. Qué habría costado colocar un puto peluquero. Bungie hijos de puta, que le puse pintura roja a mi robot en el jepeto para que pareciera sangre y ahora parece del Atleti. Del Atleti joder. Soy el Sonic Boom de los Guardianes.

destiny

hechicero Destiny

Recorres La Tierra y la Luna para matar alienígenas feos, Venus para matar robots y en Marte a los primos del Warhammer 40.000. Los niveles siempre se componen del mapa completo del planeta pero yendo por un camino o por otro, dependiendo de la misión que tengas que realizar. Técnicamente puedes ir donde te salga del nuflo pero por si acaso eres toli te ponen una flechita, no vayas a perderte. Yo tardé bastante en completar la historia y no es porque sea especialmente larga cual miembro de Gamboi, si no porque decidí jugarlo en difícil. Porque sí. Porque me molo a mi mismo. Y le da su puntillo. Especialmente por la habilidad de tragar balas que tienen los enemigos porque, al igual que harías con ese subnormal de Twitter, vaciar un cargador sobre uno de ellos es casi obligatorio. Pero no pasa nada. Si la cosa se complica, siempre te queda tirar de lo que realmente mola del juego: el cooperativo para para llorar con un hamijo. También hay un competitivo en el que juegas usando los objetos “sin parámetros” que usas en el cooperativo. Pero es un competitivo más así en esto sí que hay poco de lo que hablar.

Cuando se dijo que este juego requería online obligatorio hubo hostias como panes. “¿Y si me llevo la consola al pueblo?” “¿Y si se caen los servidores?” “¿Y si cae un puto meteorito y no queda nadie más en el mundo salvo yo y Scarlett Johansson y me da por jugar a Destiny?” Sin online este juego no tendría ni puta gracia. En cualquier mapa te encuentras con otros jugadores que están haciendo sus misioncillas. Pueden ayudarte, puede que no. Puede que te den por culo. Lo que está claro es que vas a tener que arrimar cebolleta a desconocidos cual nochevieja a las seis de la mañana porque para completar los asaltos, que es la verdadera miga del juego. Pueden ser amigos o pueden ser otras personas con un matchmaking que te empareja con gente de tu nivel. Ahora, que sean niños rata que juegan de puta madre o que sean el Ben Affleck de los videojuegos es puta aleatoriedad ¡BIBA EL ONLAIN!

Destiny Map

Esperaba más planetas. La Tierra, la Luna, Venus y Marte me han parecido poco. Propongo este mapa para Destiny 2.

Un asalto es una especie de misión especial con historia propia en la que tienes que, siempre, eliminar a un jefe final que tiene tal cantidad de vida que seguramente sea ilegal en algún condado de Estados Unidos. Hay que echarle paciencia nivel “hijo, dime como se leen los sms que no lo sé“. Yo no sé vuestros padres, pero los míos no se llevan el móvil al cine porque nunca aprenden a ponerlo en silencio. Este es el nivel. Pues me lo he pasado teta colaborando con extraños para matar a un enemigo tocho. Y me lo he pasado mucho más que teta jugando con el grandísimo John Carca con micrófono. Eso sí que era puro espectáculo y no los Globetrotters. ¿Y todo esto para qué? Por las recompensas: la mayor puta mierda del juego con diferencia.

navidad Destiny

El sistema de recompensas es ETA. Son Los Simpson en español latino. Es Michael Robinson intentando explicar qué es El Viajero. He visto al sistema de recompensas de Destiny vender droga en la puerta de un colegio. Es el tipo del cual te avisa tu madre cuando te dice “ten cuidao a ver si te van a echar algo en la bebida“. Es como si en el mejor momento de tu paja a mano cambiada viendo un video guarrete o directamente tu escena favorita de tetas en Juego de Tronos el realizador te enchufa la cara del calvo de Brazzers o la de Theon Greyjoy. Que mira que es feo el hijo de puta. Ya podría haberse quedado algo de su hermana en la vida real: Lily Allen (a alguno le ha estallado la puta cabeza ahora mismo).

Una de las necesidades de estar conectado a la red es porque las recompensas te vienen desde Bungie. Posiblemente de mono mongolo dando una tecla a un ordenador. Una petición al servidor procesa tu misión y te devuelve un objeto equivalente al tipo de misión y al nivel de esta. De menos a más van los objetos blancos, verdes, azules, morados y dorados. Y por lo general la recompensa es un objeto encriptado que tienes que darle a un tipo en el campamento base de La Torre. Este lo devuelve como objeto final con un componente aleatorio de alta posibilidad en putísima mierda. Y lo mejor es que pueden darte ¿por error? un objeto para otro personaje ¡y no puedes intercambiarlos con otros, solo valen para ti y tus Guardianes! Es una putada porque llegado al nivel 20, el máximo por experiencia, sólo puedes subir nivel por equipo. Imagina si sólo te cae mierda u objetos que no puedes usar. PARTY HARD.

Los objetos tienen Luz y esa Luz te da experiencia por objeto. Pero si te quitas el objeto la pierdes, ergo adios experiencia, ergo bajas de nivel. No sé a quién se le ocurrió esta idea pero ojala se siente en una butaca del cine y se pinche con una jeringuilla con SIDA. Así te lo digo.  ¿Yo? me quedé en nivel 24+1. Estancado gracias al sistemas de recompensas de mierda, mi única forma de subir nivel es hacer misiones diarias de encargo para conseguir reputación y comprar los objetos directamente. Para los de la LOGSE es una movida.

Destiny te hace jugar por el universo creandose dentro de él un universo propio. Unversception. Mientras juegas pasas por distintos estados de ánimo. Te mola y no te mola… hasta que llegas a un punto en el que tienes que repetir y repetir los mismos asaltos para poder evolucionar más al personaje. Ahí estoy yo, y me ha dado todo el bajonazo. Sintiendo que es puta mierda. Sin embargo, mientras escribo estas palabras tengo ganas de jugar. ¿Véis? Es como esa chica que juré que no volvería a ver, y la sigo viendo. Y la sigo viendo. Y la sigo viendo.

Puto Destiny. Te odio, pero te quiero.

The Curious Expedition, el roguelike del siglo XIX que necesito

Retro Amor: Flink