Análisis: NIER

Escrito por en Análisis - 10 enero, 2011

Square-Enix, Action-JRPG, gráficos desfasados, protagonista poco carismático… Todo apuntaba con NIER tendríamos un Análisis C2C de libro. Pero si Andresito tiene a Alpha Protocol sobre un pedestal pese a todos sus defectos y carencias, mi juego infravalorado favorito a partir de ahora es NIER.

Año 2.049. El mundo parece haber sido devastado por un cataclismo (¡Qué original!). Un protector padre da cobijo y alimento a su hijita enferma (cuyo único síntoma es una tos lastimera), mientras intenta mantener a raya a unas misteriosas criaturas que aparecen desde las sombras. Cuando está agotando sus fuerzas, un misterioso libro parlante le ofrece el poder que necesita para derrotar a las sombras y salvar a su hija.

En el 2.049 hará un frío que te cagas

Tras derrotar a todas las sombras, saltamos 1.300 años p’alante en el tiempo. El mismo padre y la misma hija viven en un entorno pseudo-medieval conviviendo con las ruinas de una vieja pero más avanzada civilización. Yonah, que así se llama la hija, sufre una extraña enfermedad incurable, al menos hasta que pongamos nuestros cojones sobre la mesa para encontrar una cura.

Yo, por mi hija MA-TO

Esta es la historia de NIER, una historia de un padre capaz de sacrificarlo todo para encontrar un remedio para su hija. Una historia que se alarga, cambia y se complica, pero que nos mantendrá en vilo hasta el último instante para encontrar la relación entre las dos familias separadas 1.300 años.

Y tendremos que despejar el camino para hacerlo…

Pero empecemos hablando de las cosas malas, porque NIER tiene muchas cosas malas. Para empezar, los gráficos de NIER están muy por debajo de la calidad media de los juegos de PS3 y Xbox360. No nos hubieran parecido buenos gráficos ni siquiera si NIER hubiera sido uno de los títulos de lanzamiento de la consola. Encontramos texturas pobres, poca variedad de enemigos y PNJ y un mundo mucho menos extenso (y totalmente despoblado) de lo que estamos acostumbrados en los RPG.

“¿HOLA? ¿HAY ALGUIEN AHÍ?”

Y si queremos jugar a NIER, más nos conviene tenerlo bien con el inglés, puesto que no ha sido traducido al castellano, ni las voces ni los textos. Con estos dos defectos, que no son precisamente minucias, nos quitamos como mínimo al 50% de los jugadores de hoy; ningún graphic whore ni ningún chaval de esos que exalta las virtudes del castellano con faltas de ortografía en los re-análisis de la Mary cada vez que no se dobla un juego va a interesarse por NIER

Amazing Scrotal Lizard

Pero NIER tiene también su cara buena, una cara que hace que piense en él como uno de los juegos más infravalorados del pasado 2.010. Al principio, si algo me gustó fue una espléndida banda sonora, quizás no espectacular pero sí acertadísima, que sienta como un guante a la dinámica del juego. Una vez nos ponemos a jugar recorriendo la aldea natal del prota y sus aledaños, como todo RPG que se precie, perderemos las primeras horas en chorradas y gilipolleces, como hacer de recadero para todo el que necesite ayuda, esquilar ovejas, matar cabras, pescar y sembrar melones, flores y hortalizas diversas. Pero si somos capaces de aguantar las primeras horas, veremos como la cosa va mejorando.


Minijuegos de pesca en los JRPG. Hay que darle las “gracias” a Zelda

Y va mejorando por los compañeros que se unen a nuestra búsqueda: Grimore Weiss, un sarcástico libro que habla y pone sus poderes mágicos a nuestra disposición, Kainé, una bella guerrera dispuesta a luchar en lencería contra todas las sombras del mundo, y Emil, un niño que puede petrificar todo lo que ve. Todos ellos bastante más interesantes y carismáticos que el protagonista de la aventura. A medida que iba dedicando horas a NIER me sentía más atraído por ese mundo devastado, sin saber qué era exactamente lo que me atraía.

Lástima que el juego haya pasado bastante desapercibido y no veamos más cosplays de Kainé.

Entonces me di cuenta: NIER es muy parecido a los viejos Action-RPG de los 16 bits como Story of Thor, Cadash o Light Crusader, con la diferencia que NIER está claramente enfocado a un público adulto, no solo por la fuerte presencia de sangre, por las bragas transparentes de Kainé o por el lenguaje utilizado (nunca había escuchado tantas veces la palabra “fuck” en un RPG), sino por los matices del guión. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos, el protagonista (le ponemos el nombre que queremos) está dispuesto a matar a todo el que se le ponga delante con tal de sanar a su hija, y los diálogos y recciones de los PNJ’s distan mucho del punto de vista infantiloide y “todo el mundo es güeno” que solemos ver en los RPG en general y en los JRPG en particular, hasta el punto que el final nos deja con una sensación algo agridulce…

Un juego con HAMOR y culos! Qué mas se puede pedir!

Todo ello con un control sencillo y eficaz, un buen número de misiones secundarias (algunas de ellas necesarias para conseguir armas y habilidades), variedad de armas y magias, secretos y nada más que cuatro finales disponibles. Casi nada… Echad un ojo a lo que llevéis en el bolsillo o la cartera. Seguramente, os basta para comprar una copia de NIER en cualquiera de las tiendas habituales de nuestro Mercadillo. Si tienes morriña de un Action RPG como los de antaño, ni te lo pienses, NIER es tu juego: jugabilidad como los de antes, gráficos como los de antes, precio como los de antes.

Un cirujano plástico se hace con el record de Donkey Kong

Mercadillo Ilustre Vol. 82