Descubriendo... (XXXIV)

Escrito por en Descubriendo... - 13 agosto, 2011

A veces nos cerramos en banda a un género simplemente por un puñado de malas experiencias o porque algún juego no nos deja completamente satisfechos. Pero los géneros son cada vez más difusos, se funden y se combinan de una forma mucho más eficaz que hace unos años y cada vez es más difícil encasillar los juegos. Yo estaba cerrado en banda a los FPS’s: la vista en primera persona no acababa de convencerme y lo mismo pasaba con la mecánica y argumento habitual de este tipo de juegos. Sin embargo, Bioshock me demostró que los juegos en primera persona pueden ser algo más que juegos de soldaditos pegando tiros. Y lo mismo pasa con el disco que está ahora mismo dentro de mi PS3


Sí, señores, contra todo pronóstico, Mirror’s Edge me tiene absolutamente fascinado y me ha demostrado que un juego en primera persona puede ser absolutamente opuesto a esos juegos de disparos que tanto agradan a cierto público. Y es diferente a todos los niveles: cuando en los shooters se abusa de tonalidades grises y marrones y ambientación oscura, la ciudad de Mirror’s Edge es clara, luminosa y llena de vivos colores. Mientras en muchos juegos nuestro objetivo es avanzar en línea recta abatiendo a los enemigos, en Mirror’s Edge tendremos cierta libertad entre las cubiertas de los edificios. Mientras en el 90% de juegos la mayor parte de diversión consiste en matar, en Mirror’s Edge será más efectivo huir como una comadreja. ¡Hasta la protagonista contradice los cánones de belleza femenina establecidos por Lara Croft y es plana como una tabla!


Poder mirarse los pies: el privilegio de unas pocas heroinas de videojuego

Y mira que el tema del Parkour me escamaba un poco: tal como me pasa con el Skate y las acrobacias en bici, es algo que es muy chulo y muy bonito visto en youtube o en la pelis cuando la gente sabe lo que hace, pero ver como unos chavales intentan hacerlo en la plaza de tu barrio me da un poco de vergüenza ajena. Pero el Parkour en Mirror’s Edge es un poco lo de menos, un medio excelente para el primer juego de plataformas en primera persona que he tenido el placer de disfrutar: hay que reconocer que en los FPS el salto sirve para poco más que para sentirte como un títere al que le pegan un tirón, como si un gancho nos levantara medio metro para volvernos a dejar suavemente en el suelo de nuevo. Por eso pensaba que plataformas y primera persona no podían ir de la mano, y por eso ahora debo comerme mis palabras.


Tanta azotea y ninguna tía tomando el sol en pelotas

Y no es solo eso: el ritmo de Mirror’s Edge es totalmente trepidante, combinando momentos más tranquilitos, donde es necesaria más precisión en nuestras cabriolas, con tramos donde lo importante es avanzar, huyendo de nuestros perseguidores, sin importar demasiado nuestro itinerario. Hacía mucho tiempo que no me quedaba tan alucinado tras acabar un nivel como en los tres o cuatro capítulos que llevo jugados en Mirror’s Edge. Muchos diréis que eso es porque juego a demasiada basura y tanto juego malo me ha podrido el cerebro y los pulgares. Es posible, pero lo dudo: gracias a esa bazofia pixelada aprecio más un juego bien hecho: si siempre jugara a GOTY’s Triple A al final estaría discutiendo sobre qué versión es mejor y cual tiene las mejores texturas. Y, señores, demasiado tiempo he tardado en descubrir Mirror’s Edge como para perder el tiempo discutiendo chorradas.


Darse una hostia como ésta sí que no es ninguna chorrada

La lástima es que, también al contrario de los shooters de soldaditos marrones, Mirror’s Edge no funcionó tan bien como sus creadores esperaban y actualmente las versiones de consola están descatalogadas, pese a ser editado hace menos de 3 años, y solo nos queda la opción de recurrir a la segunda mano (como hice yo) para hacernos con él. Afortunadamente, hace poco se anunció que habrá segunda parte; sin lugar a dudas una buena noticia para los que creen que las volteretas y saltitos de Faith molan más que los de Ezio Auditore. La estaré esperando con ganas, y seguro que no seré el único.

El juego de Juego de Tronos pinta bastante regulero

Mercadillo Digital Vol. 43