Indie Royale caritativo

Escrito por en Artículos - 19 Mayo, 2012

Pues sí, así de repente, por lo menos sin mucho ruido, ha aparecido un nuevo bundle con 4 indiegencias de esas que tanto nos gustan. En esta ocasión, además, cada desarrollador ha escogido una ONG de forma que donarán a dicha ONG todo lo que se lleve en este bundle flash (dura muy poquito). Al margen de la donación, que nunca está de más, ¿los juegos merecen la pena? Por lo menos esta vez se estiran un poco más con la música, si te gustan la música chiptune claro.

Veamos que nos ofrecen…

Como decíamos al principio, bajo el nombre de All-Charity Lightning Pack, nos plantean una oferta que termina este domingo a las 22.00 y con la que nos podremos hacer con 4 juegos y 3 discos de chiptune si pagamos más de 5,5€ (7$). No hay grandes títulos aunque sí algo conocidos para los que solemos revisar el mundillo indiegente. Echémos un ojo a cada uno de ellos:

OSMOS (Hemisphere Games).
Este es un título que conozco desde hace tiempo, disponible en varias plataformas y que ha recopilado muy buenas críticas, aparte de varios premios incluyendo un IGF en 2009 por aunar excelencia técnica y diseño pero al que no me había acercado hasta ahora, en parte por lo simple de su desarrollo que recuerda mucho (para bien) al conocido Flow de thatgamecompany (la semilla que germinó hace poco con Journey).



Con una música muy ambiental (a mi me recordó mucho a Brian Eno) y unos gráficos tope minimalistas, Osmos nos presenta una experiencia que nos absorberá más tiempo del que en principio pensaremos dedicarle. Nuestro avatar es una célula que se mueve en un espacio acotado donde hay otras células de distinto tamaño que podremos absorber siempre que sean más pequeñas que nosotros haciéndonos más grandes al realizarlo (con lo que seremos un predador mayor y así hasta ser el badass del cotarro).

El truco, y de donde le viene en parte el nombre, está en que además del mecanismo de absorción, para movernos expelemos pompitas a modo de propulsión (apuntando con el ratón hacia donde queremos lanzar el chorro propulsor), pero claro, estas pompitas son parte de nosotros, así que si queremos pisar el acelerador nos pitufearemos en un santiamén pudiendo ser absorbidos por cualquier otra célula que rocemos y que sea más grande que nosotros.

Se nos presentan tres tipos de niveles: relajantes, más parecidos a un puzle, donde tendremos que conseguir un tamaño determinado; competitivos, donde otras células intentarán devorarnos a nosotros; y desafiantes, por contar con un núcleo alrededor del cual todas las células orbita y que añade una agradable complejidad al juego (si tocamos el núcleo sin el tamaño apropiado, o si tocamos el borde del nivel… malo).

Podremos poner y quitar zoom para planificar nuestra estrategia al movernos y tendremos que estar atentos al comienzo de cada nivel, ya que a merced de la configuración predeterminada (posición de las células y movimientos de estas) tendremos una especie de mapa sobre le que movernos.

Por último comentar que podremos ralentizar el tiempo o acelerarlo, permitiéndonos por una parte afinar en nuestra dirección para ajustarnos a la velocidad del resto de células, y no amuermarnos esperando llegar a una zona del mapa sin miniturizarnos en exceso.


Que una celulita verde se coma todo a tu alrededor para luego perseguirte sin
tregua hace que no pares de repetir nivel hasta zampártela vengativamente…

A esto le añadimos detalles accesibles como que todo aquello que podemos absorber se volverá azul y lo que nos puede eliminar se volverá rojo, la posibilidad de repetir el nivel rápidamente tan pronto sospechamos que la cosa no saldrá bien o incluso jugar el nivel con una configuración aleatoria, si pensamos que el diseño aportado por los creadores es injusto o nos lo sabemos de memoria.

El conjunto es bastante bonito con ese aire a probeta/sopa química y es el tipo de juego premia la reflexión y la paciencia. Aunque cuando nos veamos en un entorno con corrientes y órbitas, compitiendo con otras células también tendremos nuestra dosis de acción por lo que al final es muy jugable, ¿a quien no le gusta jugar con inercias y fagocitar todo lo que pase por delante mientras desbloquea nuevos niveles?

Y por si fuera poco, esta oferta añade la banda sonora, aunque es bastante tranquilota como para oírla sin el propósito de quedarse ceporro perdido.

B.U.T.T.O.N. (Copenhagen Game Collective).
Veamos, este juego sale de un experimento sobre la jugabilidad y la interacción entre jugadores en un gamejam (basicamente una pajamentalis experimentis party coding), así que bajo unos graficos sencillotes y simpáticos se presenta un juego donde se pretende que la diversión esté en la interacción humana, y que hasta 8 jugadores compitan en una especie de Twister videojueguil. Como en un Wario Ware donde cada jugador tiene un botón asignado se tendrán que seguir las instrucciones en pantalla para cada ronda, donde se indicará que los jugadores deben alejarse de los mandos o teclado, deben hacer tal o cual cosa (estirarse, cogerse de la mano, correr a la pata coja, etc…) y en unos segundos el juego dirá la condición de victoria: pulsar x veces el botón, presionarlo durante x segundos, o que el primero en pulsar pierda (aquí entraría la maldad intrínseca de todo buen jugador para putear al vecino pulsando sobre su controlador).


Viendo la imagen fija del vídeo parece que esto va de otra cosa…

El nombre le viene de Brutally Unfair Tactics Totally OK Now, por si no queda claro el verdadero objetivo del juego…

Como queda patente en el vídeo, la gracia está en la interacción con el resto de jugadores y las risas que de ello se deriven. Es un experimento curioso, ya que como party game es bastante limitado, pero si os juntáis con amig@s y aun encima pedo total, puede ser la risión.

THE SHIVAH (Wadjet Eye Games):
Estamos ante el que fue el primer título comercial de Dave Gilbert, único integrante de Wadjet Eye Games, y un hombre entregado a la aventura point & click tradicional. Algunos de sus títulos ya han estado presentes en otros bundles (como el excelente Gemini Rue).

Este juego nos presenta una historia de cine negro, con buen desarrollo, y con doblaje completo (todo en inglés, aunque podemos poner subtítulos, y evidentemente, será necesario un buen nivel de inglés para disfrutarlo).



Controlaremos a un Rabino en plena crisis de fe (o de Fe, según como cada uno lo vea), que se ve implicado en un asesinato con mucha pasta de por medio. A partir de este comienzo, se irá desenredando una trama que nos llevará por Manhattan intentando por una parte limpiar nuestro nombre, y por otra encontrar de nuevo el camino perdido.

Es del juego que menos os puedo contar ya que lo empecé hace muy poco, pero por ahora, salvando un aspecto gráfico algo pobre (cosa que en Wadjet han ido mejorando con cada juego) y unos pixeles a la altura de los primeros juegos de Lucas Arts, el juego me está gustando, los puzzles no son complicados y la historia, pese a ser de corte clásico, tiene una ambientación curiosa y hasta hay pelea de rabinos, que tiene su gracia. La música no está nada mal y hay tres finales posibles.

Por cierto, como si de un DVD se tratase, podremos activar los comentarios del director, para que durante el juego Dave Gilbert nos cuente como se gestó cada detalle, lo cual demuestra el mimo puesto en el juego.

BLUEBERRY GARDEN (Erik Svedang):
Esta es otra indiegencia que levantó expectación cuando se presentó en los IGF del 2009, coincidiendo con Osmos, ya que presenta una aventura de exploración plataformera, con un aspecto gráfico distintivo, muy cercano al dibujo animado típico de los 70, acompañado a ratos por melodías ambientales de piano y los sonidos de la fauna local.



Pues eso, sin guía alguna acerca de lo que hacer, o porqué, sólo nos cuentan como movernos, planear (somos un bicho-pájaro onírico la mar de elegante) y coger objetos o comer frutas, a partir de ahí, y mediante exploración, tendremos que conseguir una serie de objetos diseminados por el escenario para hacer una especie de torre con la que escapar de un escenario que poco a poco se irá inundando (y aquí ya os adelanto algo que en la primera partida no se te hace patente, que es el propio límite de tiempo que esto impone).

Como en todo juego de exploración, su avance (marcado por la altura de la torre) nos permitirá planear hacia zonas más alejadas, expandiendo el terreno de juego. Además, cada fruta que comamos nos otorgará un efecto distinto, y tendremos que descubrir de que forma utilizarlo en el escenario… Y hasta aquí puedo leer para no chafar la experiencia a nadie, ya que es un juego que difícilmente podrás acabar en la primera partida, pero que en la siguiente vez que juegues podrás aprovechar lo aprendido para llegar a nuevas zonas o recorrer mejor las partes que se inundan primero.

Posiblemente estemos ante un caso de amor/odio, ya que el conjunto tiene bastante como para entretener hasta resolver el acertijo y dar con la forma de conseguir todos los objetos (sobre un par de horas), pero si su ritmo, mucho más pausado y artístico de lo habitual, no te convence seguramente lo aborrecerás.

Eso sí, os digo que para los que gusten de los juegos indies y el como se gestan el final es con mucho todo un regalazo que no se acostumbra ver y que para mi fue la guinda de un pastel pequeñito, pero que ha dejado un muy agradable sabor.


Todo el juego parece dibujado en un bloc

Conclusión
Cuatro pequeñas obras que no son para todos los gustos, pero que por su precio te podrán dar unas cuantas horas de disfrute, y un disfrute diferente a lo habitual en cualquier juego tripe A. Tampoco olvidemos que puedes incluir tres discos de chiptunes, aunque no se si por aquí habrá mucha gente dispuesta a ponerse cosas así en el emepetres de turno (mi coche ya no se mueve si no ameniza el viaje una buena chiptune…)

La música:
Aparte de la BSO del Osmos si llegamos a los 5,5€ nos llevaremos…
Virt: su sonido te transporta diréctamente a la época de la NES en todo su esplendor, tiene ya unas cuantas BSO de juegos indie a sus espaldas (incluida la última aparición en 2D de BloodRayne).
6955: sólo le conozco este álbum (aunque tiene más trabajos no esán disponibles online), demasiado estridente para mi gusto.
Disasterpeace: es un maquinón, autor entre otras cosas de la BSO del bombazo FEZ

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