Recordando un clásico de Konami para MSX

Retro Amor: The Maze of Galious

Escrito por en Retro Amor - 28 agosto, 2010

Si hay un juego que me dejó marcado durante mi infancia, tanto que más de 20 años después sigue estando entre mis favoritos, ese es The Maze of Galious. Tanto que hasta le debo mi apodo como redactor videojueguero. Y creo que ya es hora de que tenga su propio Retro-Amor.

The Maze of Galious es la continuación de Knightmare, otro de los clásicos de Konami. El primer juego era una especie de matamarcianos de scroll vertical y ambientación fantástica: cambiábamos la nave protagonista por un guerrero con cuernos, los alienígenas por esqueletos, murciélagos y otras criaturas infernales y los lásers por armas arrojadizas y ya está: Knightmare. Pero la secuela que nos ocupa tenía una mecánica totalmente distinta.

Así se veía Knightmare

En vez de tener “más de lo mismo”, tónica habitual de las secuelas, Konami se sacó de la manga un juego que mezclaba acción y plataformas, con ciertos elementos que podríamos llamar “roleros”, pero que en ese momento no tenía ni idea de qué cojones era eso del “rol”. En The Maze of Galious, se mete a la pareja protagonista Popolón (héroe del primer Knightmare) y Afrodita, en un inmenso castillo con la misión de rescatar de las garras del pérfido Galious el alma de su hijo no nato Pampas (¡¡Toma ya!!).

Y así se veía Maze of Galious

El castillo, el INMENSO castillo, albergaba, además de numerosos ítems que mejoraban nuestras habilidades, gran variedad de armas secundarias y multitud de enemigos, los accesos a 10 mundos, gobernados cada uno por un gran demonio al que debíamos derrotar para llegar a enfrentarnos con Galious.

Yomar, el primero de los Super Demonios y mi primer First Level Boss Ilustre

Como podéis suponer, en 1.987, un castillo con esas dimensiones y esa variedad de enemigos, escenarios y habilidades (cada uno de los dos personajes tenía características diferentes) era abrumadora. Afortunadamente, con un sistema de passwords podíamos guardar la partida, con los ítems, el nivel (al derrotar cada demonio nuestra salud aumentaba) y los mundos superados.

Para encontrar todo esto, había faena para rato

Como niño que era, sin tener muy claro cómo funcionaba el juego, mi diversión consistía básicamente a vagar por el castillo consiguiendo los ítems, cuánto mas lejos estuvieran de la pantalla inicial mejor, más que en enfrentarme a los Demonios y superar los mundos. De hecho, tardé bastante en conocer el método de invocarlos y luchar con ellos: había que buscar su nombre con la lupa en las lápidas desperdigadas por el mundo y, una vez lo encontramos, escribirlo en la pantalla donde sonaba una música siniestra. En aquellos tiempos, esas cosas se sabían por primos de amigos o compañeros de clase y no era tan fácil como escribirlo en el google.

Este cangrejo se llamaba “Lepha”. No es coña.

El juego salió originalmente para MSX y, como pasó con el primer Metal Gear, se realizó un port algo cutrecillo para NES. Quizás es por eso que no es un título de referencia para muchos jugadores como son Castlevania, Metroid o Super Mario Bros. Pero estáis de suerte: desde hace un tiempo hay un estupendo (y totalmente fiel al original) remake para que todos los que no disfrutasteis del juego en su momento lo podáis hacer ahora. Aquí tenéis el enlace. Galious os lo recomienda al 100%, mucho más que las ofertas de Andresito.

Probadlo o me cabrearé de verdad

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