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Los que empezamos con esto de los juegos con los ordenadores o consolas de 8 y 16 bits tenemos grabado a fuego en la memoria el hecho de que, si querías completar un juego, tenías que hacerlo del tirón. Lo de “salvar la partida” estaba destinado exclusivamente a un puñado de juegos como los RPG o las aventuras gráficas. Empezábamos la partida con un puñado de vidas y teníamos que realizar la proeza de llegar hasta el final. Y eso se conseguía a base de ensayo-error y memorizando la situación de los enemigos, rutinas de los jefes finales y precisión milimétrica en los saltos. Por eso, acabar un juego y ver la pantalla final (muchas veces una miserable frase o simplemente “CONGRATULATIONS!”) era algo al alcance de unos pocos.
Llegaron los 32 bits y con ellos las memory card y otros sistemas de guardado. Los juegos empezaron con puntos de control y, mira tú que bien, no era necesario volver a empezar el juego desde cero si te mataban o acababas todas las vidas. Los juegos se fueron alargando para adaptarse a esta característica. Un juego ya no duraba poco mas de una hora, como podría pasar con clásicos como Golden Axe, Shinobi o Altered Beast (soy de pasado SEGUERO, que pasa?) sino que alcanzaba fácilmente la decena de horas de duración.
Y ahora vamos al meollo de la cuestión: con esto de poder guardar la partida, acabarse el juego dejaba de ser el privilegio de unos pocos. Cualquiera, con un mínimo de paciencia, podía acabarse un juego si no se aburría o se estancaba por no solucionar un puzzle (cosa que con internet ya no pasa). A esto se le suma que la dificultad media de los juegos está en vertiginoso descenso, con la finalidad comercial de acabar cuanto antes un juego y así comprar otro. Era necesario inventarse algún sistema para que los “jugones”, “harcore gamers” o lo que queráis llamarles estuvieran entretenidos y pudieran demostrar de alguna manera su hombría a los mandos.
Y así llegaron las “Side-quests”, “Misiones secundarias” o simplemente “Basurismo”
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Hazte con todos, aunque luego no te den ni un diploma por ello… Ni las gracias!!
En la gran mayoría de los juegos actuales, mentras la “Misión principal” suele ser como un paseo por el parque, se nos plantean retos alternativos, mas dificiles o tediosos, para demostrar que semos el PuTo_AmO de los videojuegos.
Y no me refiero, como suele pasar en los RPG, donde el arma/armadura más poderosa suele estar en una mazmorra recóndita custodiada por poderosos monstruos, que aparecen en encuentros aleatorios cada 15 segundos. Me refiero a esta manía de “alargar” los juegos a través de misiones, retos o búsquedas tediosas que, normalmente, no aportan nada al juego, como mucho, un trofeo/logro (que viene a ser nada), algún modelito para tu personaje o algún arma secreta. Ejemplos, a montones: los Secretos de los GTA IV, las 100 plumas de Assassins Creed II, las Reliquias de Tomb Raider, los 120 dragones bondage de Brütal Legend, los Tesoros de Uncharted, las lagartijas de Shadow of The Colossus, etc, etc.
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Esto te lo darán cuando recojas todas las plumas de Assassins Creed 2
Normalmente, estos retos vienen a suponer el punto de dificultad extra para los que quieran exprimir al máximo al juego, pueden poner a prueba tu habilidad, con desafíos como “Destruye 2 porta-aviones usando solo el pollo de goma con una polea en medio” o tu paciencia, buscando las “500 agujas de macramé del destino dispersas aleatoriamente por un inmenso mapeado”.
Y me pregunto… no estaría mejor que las misiones principales fueran un poco más dificiles? Hace tiempo que no veo una pantalla de “GAME OVER” en ningún juego, y casi todos llevan de serie las archi-deseadas “vidas infinitas”. Estas misiones de búsqueda, que muchas veces obligan a repetir varias veces los niveles en busca de ese “Black Magic Dildo” tan celosamente oculto o a rastrear en plan sabueso grandes mapeados, pueden llegar a empañar la sensación de diversión que nos ha ofrecido un juego porque, amigos míos, esos retos a menudo son tan fáciles como la misión principal, solo que tremendamente mas aburridos.
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Nadie dijo que llegar al jardín prohibido fuera fácil…ni divertido
¿Merece la pena tragarse esos rollos normalmente a cambio de nada? ¿Realmente vale la pena “alargar” los juegos mediante estas patrañas? ¿Sustituyen a la dificultad que nos han arrebatado? ¿Somos más machos si conseguimos el 100% de un juego?
En El Pixel Ilustre decimos que no (por lo menos Galious. Lo que piensen el resto me la suda)
Yo solo hecho gustosamente las side-quests de Fallout 3 (que son el nucleo y la diversión del juego). Lo de coger estandartes, matar palomas y encontrar maletines se lo dejo a las perras caza logros. Nosotros los peceros estamos por encima de esas mierdas.
Malditas Achievement Whores…
Sin que sirva de precedente, de acuerdo al 100 con lo dicho añadiendo la “clausula” que ha puesto Andresito.
Es decir, si te refieres a las misiones de “encuentra las 100 palomas esparcidas aleatoriamente por un mapa de 4564621896465156Km” estoy de acuerdo contigo. En cambio las misiones secundarias ajenas a la principal están bastante bien y si que alargan la vida util del juego, aunque obviamente hay excepciones…
Evidentemente, hay excepciones. Por ejemplo, los retos del E. Nigma de Batman: Arkham Asylum están bastante bien implementados al ser relativamente fácil encontrar mapas que te indican una posición aproximada del enigma.
Una cosa es una Side-quest con su argumento, aunque sera breve y sencillo, con el motivo que sea, y otra es tener que pasarte dos horas trabajando de Pizzero en Liberty City para conseguir una camiseta
Lo peor es que en los RPGs por norma general matar al boss secreto más fuerte de todos te da como recompensa la mejor arma, con lo que el boss final pasa de “no demasiado dificil” a “chiste previo al ending” (Sefirot casi me dio pena…)
Otro juego que se las trae es el sobrevalorado Borderlands, donde las side quest no son solo aburridas y sosas, sino que son casi obligatorias para ir subiendo niveles y conseguir armas y poder avanzar en el juego principal.
Luego hay misiones secundarias mucho mejores que el juego principal, como cortar leña en Fable II. O meterse el mando por el ojo, que no puntúa pero lo prefiero a esa mierda de juego.
Totalmente de acuerdo en lo suscrito por Andresito, Den y Jano.
¿Para que coño quiero las 120 mierdas escondidas de un juego? Es tristisimo que la gente PIERDA el tiempo en buscar cosillas rebuscadas con tal de tener el 100 % del juego hecho para luego poner en los foros: “SOY EL MEJON, NADIE ES MEJON QUE YO”.
Y lo que dice Jano es una graaan verdad. ¿Boss escondidos ultrapoderososcasiimposiblesdematar? Para qué? Luego el boss normal nos parece una mierda y nos quejamos.
Es normal que los videojuegos tengan sidequest, solo fijaros en las del Baldur’s Gate para ver que son unas buenas sidequest. Pero bueno… por eso no hay juegos como Baldur. Y eso me hace llorar. O al menos que se me caiga una lagrima o dos.
Pues yo, si un juego me gusta y me quedo con ganas de mas, si que hago las busquedas pierdetiempo (100% en Saint’s Row o en Assassin’s Creed son buenos ejemplos de ello, y no lo digo para fardar o porque sea “EL MEJOL”…)
Totalmente de acuerdo ilustre Galious.
Las “side quest” de algunos juegos está claro que las ponen de relleno y para poder justificar de alguna manera el q te vayas a gastar 60€ en algo q solo te va a durar un fin de semana.
Respecto a las side quest de los RPGs las del Fallout 3 son de lo mejorcito q tiene el juego para mi gusto, xq la principal me dejó un poco frío por momentos… aunque las mejores para mí son sin duda las del… BALDUR’S GATE 2, las misiones de Ventolanza con su dragoncito, la del templo de Amaunator, la hermandad del ojo ciego… son misiones secundarias tan completas y poderosas q podrían ser el argumento de otros juegos.