Análisis: Duke Nukem Forever

Catorce años han pasado,
y mucho ha llovido,
pero el rey ha vuelto,
¡Duke Nukem Forever ha salido!

Los cerdos no vuelan y
las ranas no tienen pelo,
pero al Rey de los shooters,
lo defenderé con celo.

Nunca lo había intentado,
pero ahora me doy cuenta,
escribir poesía es una jodienda.

Primer soneto*

Duke Nukem no es un juego cualquiera,
catorce años de duro desarrollo,
en los que vimos más de un embrollo,
prometían todo un cambio de era.

Pero el juego tiene bastantes fallos:
como la regeneración de vida,
que resulta ser muy mala salida,
y nos recuerda a los putos Halos.

Claro que en el fondo, es muy divertido,
metralletas, minas y escopetas,
y a todos los aliens has barrido.

Por supuesto también hay muchas tetas,
y algún que otro momento jodido,
pero al final, con el Duke lo petas.

Segundo Soneto*

Levantar pesas, baloncesto o billar,
mucha diversión hay por delante,
aunque alguna se haga algo cargante,
nada mejor que salir a un strip bar.

Gordos voladores, aliens, cerdos,
una vez más todos se dan cita,
y eso a mí lógicamente me excita,
porque me trae muy buenos recuerdos.

El diseño de niveles es genial,
muy ilustre mención aparte para
el Duke Burguer y la nave espacial.

Y ya está, no hay más tara,
ningún gran error sustancial,
Duke Nukem ha dado la cara.

*Sí, hay versos que no tienen once sílabas. Pero eh, a mamarla.

NOTA: la versión analizada es la de PC, cuyos tiempos de carga son infinitamente más rápidos, tiene unos gráficos menos malos, y mucho mejor control. Gracias.
PD: sé que no es lo que esperabais, pero tras varias horas sin saber cómo plasmar mis sentimientos en el análisis, esto ha sido lo mejor que me ha venido.