Análisis: Zero Gear

Escrito por en Análisis - 21 julio, 2012

Zero Gear es como la típica novia fea con la que llevas 4 años.

Y todos sabemos que estar con una novia fea no es el bien, es algo que salta a la vista, sobre todo a la de tus amigos, quienes se callan en tu cara pero después rajan del engendro con el que compartes arrumacos. Zero Gear es una novia fea y encima torpe. Como juego de carreras es feo porque tiene un acabado un tanto simplón. Necesitaría unas cuantas operaciones de cirugía estética para tener buena pinta ya que sus circuitos no tienen demasiado detalle (están algo vacíos) y a pesar de su colorido maquillaje, dan la sensación de que les falta algo de vida.

Zero Gear en estado puro

Como también he dicho, esta indiegencia también es torpe. La hija de puta es como la típica parienta que, aparte de tener brackets, no sabe masturbar bien. Vamos que no tiene ni una mijita de tacto, de sensibilidad por el onvre de pelo en pecho que seguro que estáis todos hechos y esto se ve a la hora de hacerte con los controles del juego, los cuales pueden llegar a ser altamente hijoputescos y más aún si no tenéis un mando en condiciones que enchufar que os alivie un poco el cotarro. Por poner un ejemplo, el hecho de controlar a tu coche en una parcelita de hierba cualquiera que hace las veces de atajo es lo puto peor, ya que salvo que estés haciendo un recto perfectísimo por el campo seguramente acabes hostiandote contra cualquier barrera.

Por último, Zero Gear también tiene el honor de poseer los peores power-ups de la historia en un clon de Mario Kart. Son tan jodidamente malos que incluso algunos de ellos pueden resultar hasta nocivos para el “beneficiario” que los use. Un ejemplo de ello es el tornado, el cual lanzado sin cuidado puede joderte unos preciosos segunditos de tu tiempo, haciéndote volar y mandándote a la mierda mientras te cagas en el puto genio al que se le ocurrió incluir esa gilipollez de arma. Con todo, en este apartado tengo que salvar al robot violador. Concebido como arma de destrucción anal, el bicho se sube a la chepa de su víctima y empieza a penetrar muy fuertemente el culo de la misma para acabar la fiesta explotando y mandándola a Cuenca. Pura magia rosita.

Zero Gear es como la típica novia fea * con la que llevas 4 años PERO:

Es un título pensado para jugar en red y a pesar de sus defectos, en este terreno gana muchísimo. Sobre todo porque a fin de cuentas es un clon apañado de los ya mencionados Mario Kart y el factor putear-al-colega-este está presente casi siempre. Vale que tiene items mierderos pero el sistema de colisiones, delicadito de cojones, provoca trancazos bastante fuertes entre pilotos, pudiendo joder así a tus contrincantes fácilmente. Aparte, las carreras suelen ser equilibradas por la inclusión de un turbo que se va rellenando poco a poco pero que es más favorable a los jugadores que estén en las últimas posiciones, dándoles así posibilidades de remontar. Vamos, que no es extraño ver últimas vueltas en las que el primero acaba siendo hiperfollado por todos los que vienen detrás. Con todo, el factor suerte no interviene tanto como en otro títulos del estilo, aquí el que es bueno sabrá aguantar mejor su posición en muchos casos si tiene dos dedos de frente… salvo que un robot rosa te pete el culo, claro está.

Por otro lado, la tipa es una chavala que se interesa por todo, es culta, le gustan varios deportes, los jueguicos y DARLE A MÁQUINAS DE PACHINKO. Sí, hijos míos, Zero Gear no es un juego de carreras al uso, sino que tiene varios modos de juego diferentes entre las que se encuentran tales máquinas. Además, podemos jugar en equipo partidos de fútbol, baloncesto, fútbol americano o hockey sobre hielo, provocando partidas que rozan lo WTF por el cafrerío que se monta en ellas. Por tener, tiene hasta una variante del típico “tú la llevas”, en el que la persona que la lleva va sumando puntos mientras es perseguida por todo dios. Si a eso le sumamos su buen gusto por una música chiptunera altamente amorosa, nos queda un conjunto bastante decente a pesar de sus defectos.

En las opciones gráficas hay un medidor indie que te permite pixelar el juego. HAMOR

Zero Gear es como, eso, una novia fea con la que ya llevas 4 años. Puede que en los inicios sea un orco sin tacto ni cuidado, pero después de un periodo inicial en el que no sabes qué coño estás haciendo con tu vida, te das cuenta de que en el fondo puede llegar a merecer la pena porque la tía al fin y al cabo es jodidamente polivalente. Incluso te acaba follando más que bien a pesar de las dificultades iniciales. Poco a poco te acabas acostumbrando a ella y en el fondo sabes que te gusta darle HAMOR, porque ella también te lo da, más aún sabiendo que disfruta con la buena compañía a la hora de montar orgías.

nota zero gear

*No se alarmen a las primeras de cambio. Estoy hablando en primera persona, como hombre, pero todas las referencias a novias feas, orcos y demás parafernalia pueden ser adaptadas al ámbito masculino sin ningún tipo de problema. Sean felices y no se sulfuren. Besitos. (Volver)

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