El declive de las ediciones de coleccionista

Escrito por en Artículos - 27 marzo, 2012

¿Eres un coleccionista? ¡Entonces estás de suerte! Hubo un tiempo que las palabras “Edición limitada” o “Edición para coleccionista” significaban un tesoro escaso, un objeto digno de deseo y capaz de levantar a la par envidia y admiración entre tus amigos y/o conocidos… Pero ¡ese tiempo se acabó! Gracias a las maravillas del márketing moderno, si no tienes una edición limitada, ya no eres nadie… ¡Enterate de una vez! Comprar el juego pelado es de casuals.

No voy a negar que alguna vez haya tenido que frenar mi cartera ante una de esas ediciones especiales que tanto lucen en las vitrinas de las tiendas. Esas lujosas ediciones que parecen decir “Mira, a mí este juego me gusta más que a tí y por eso me gasto una indecente cantidad de pasta en el mismo juego más chorradas”. Comparto la ilusión de esas mismas personas cuando cuelgan un video en youtube abriendo la cajita y enseñando su exclusivo contenido a los pobres mortales que nunca podrán acceder a él.

 

¡MIRAD! ¡TENGO UN DISCO EN VINILO QUE NUNCA OIRÉ PORQUE NO TENGO TOCADISCOS!

Pero, aunque hay excepciones y siguen apareciendo ediciones más que lujosas, ya no me parece lo mismo que antes y están consiguiendo que las palabras “edición limitada” se estén quedando absolutamente vacías de contenido. ¿Por qué? Porque ha llegado un momento en el que casi cualquier lanzamiento viene acompañado de su correspondiente “edición limitada”… En algunos casos incluso varias, adaptándose así a lo que los consumidores quieran pagar por sentirse especiales.

 

Edición limitada. Arrepentimiento infinito

Entonces… ¿qué tiene de especial o limitado algo que comparten la mayoría de videojuegos? Poco, muy poco y cada vez menos. Entiendo que juegos pertenecientes a grandes sagas, con una fuerte base de aficionados fieles dispuestos a comprar cualquier cosa que lleve el nombre de su videojuego vengan con sus ediciones limitadas. Pero… ¿Alguien le ve el sentido a la edición coleccionista de juegos como Brink o Dante’s Inferno? ¿Son las ediciones limitadas una forma más de crear hype con un juego más que un objeto para demostrar la adoración hacia un videojuego? Llegaré a pensar que sí.

 

¡¡INCLUYE CALCOMANIAS JÁRCOR!!

Muñequitos, bandas sonoras, reproducciones de armas u objetos del juego, libros de arte, dvd’s con making off… Todos estos ingredientes me parecen algo estupendo para ofrecer en una edición para coleccionista, pero si hay algo que marcó el inicio del declive de las ediciones limitadas es (y supongo que estaréis de acuerdo conmigo) la aparición de los DLC.

 

Edición limitada con exclusividades temporalmente limitadas

Ahí es donde empezó a cambiar la cosa: cuando se pasó de ofrecer más a los coleccionistas a ofrecer menos a los que compraban la edición “normal” del juego. “Cómprate la edición limitada, un poco más cara, y recibe a cambio un arma exclusiva que no sirve para nada cuando hayas jugado dos horas al juego” nos dicen ahora. Ahora se nos ofrecen disfraces, personajes exclusivos, modos adicionales como contenido extra para los denominados coleccionistas. Los muñequitos son cada vez más escasos y nuestro único “regalo” es una hoja con un online pass de un solo uso.

En mi primer unboxing también hubo online pass, aunque lo de «edición especial» es por otros motivos

Y lo peor es la cara de gilipollas que se les queda a esta gente que ha pagado un buen dinero cuando A) a los pocos meses, esa edición lujosa de la muerte está a precio de saldo y/o B) Cuando ve que ese contenido exclusivo está al alcance de todos (pagando, claro) en las plataformas de descarga de cada sistema. Y ya no hablemos que el valor de  reventa de las ediciones limitadas actuales es cada vez más bajo. ¿Para qué pagar más por algo usado si aún podemos encontrar copias nuevas en las tiendas? Seguro que en el GAME de tu barrio hay más de un par de ellas criando polvo en una vitrina.

 

Hubo un tiempo en el que esto era LO NORMAL

Muy lejos quedan esos juegos de PC en caja de cartón, como las viejas aventuras de Lucas Arts, en las que ese mismo material servía de mecanismo anti-copia. Lejos quedan también esos manuales de instrucciones a todo color en los que explicaban algo más que para qué sirven los botones. Hoy en día hay que sentirse afortunado si el juego incluye algo más que el disco y una hoja suelta con parrafadas legales. Si para tener algo que realmente merezca la pena hay que recurrir a las ediciones de coleccionista, señores, estamos apañados.

La nueva GOG os saluda

Super T.I.M.E Force debería ponerte palote