Análisis: The House of the Dead Overkill: Extended Cut

Escrito por en Análisis - 13 diciembre, 2011


The House of the Dead Overkill fue, con diferencia, el shooter on rails más divertido del generoso catálogo de Wii. Un catálogo que, recordemos, contaba con algunas auténticas joyas del género como Dead Space: Extraction, que es considerablemente mejor que su segunda entrega; los dos Resident Evil: Chronicles, que ofrecen experiencias bastante decentes aunque frustrantes por momentos; o el genial Sin and Punishment: Successor of the Skies. Este Extended Cut es, como se está poniendo tan de moda últimamente, una revisión del título original con alguna que otra chuchería adicional para intentar justificar la venta. Pero, ¿merece la pena en esta ocasión o no es más que otro sacacuartos en alta definición? ¡Descúbrelo tras el salto!

En primer lugar y para que nos pongamos en situación, diré que como he dejado intuir en el párrafo de arriba, en su día me lo pasé bomba con el The House of the Dead Overkill de Wii. La historia y el planteamiento de la acción, que en estos casos suele ser lo de menos, consigue atraparte desde el primer momento gracias a la deliberada cutrez con la que aborda absolutamente todos los aspectos narrativos. Los personajes se nos presentan en mitad de la acción, sin ningún trasfondo que los ponga en situación y mediante una voz en off al más puro estilo serie B. El argumento, de la misma manera, nos tira una historia estúpida y bastante poco coherente a la cara a los pocos segundos de empezar (paradojicamente muy similar a lo que nos puede ocurrir en otros juegos que sí intentan tomarse en serio). Hasta el propio montaje de las escenas no interactivas juega con esta cutrez incurriendo en fallos de raccord o saltos de eje totalmente deliberados. Todo dentro del juego está especialmente diseñado para parecer terriblemente cutre y eso, aunque pueda parecer que no, requiere mucho trabajo si no quieres que termine siéndolo de verdad.

Lo que por suerte no parece cutre ni por un momento es la mecánica del juego, que también permanece intacta en el Extended Cut con la salvedad de poder jugarlo con mando de PS3 normal además de con Move. “Pero si es un shooter sobre railes de toda la vida, ¿qué mecánica molona va a tener?”, os estaréis preguntando completamente ajenos a lo que se cuece detrás de cada disparo en HotD: Overkill. Y es que la verdadera gracia del juego no es pasárselo sin más, sino obtener buenas puntuaciones en cada una de las misiones que componen la campaña principal. Y para conseguir buenas puntuaciones necesitamos encadenar combos largos. Y para encadenar combos largos, claro, tenemos que matar muchos zombis mutantes sin fallar un sólo disparo. Este pequeño detalle hace que tengamos que jugar con una mentalidad bastante diferente de la que solemos tener en este tipo de títulos, en la que no hacemos más que disparar a todo lo que se mueva. Un tiro mal colocado y nos cargaremos todo nuestro combo y nuestras aspiraciones de hacer una buena puntuación.

El gran problema de esta mecánica, que como digo le aporta un componente muy divertido al juego, es que a veces resulta demasiado injusta. Las balas tienen una tendencia demasiado alarmante a pasar rozando los sobacos de todos nuestros enemigos, y cuando estás a punto de alcanzar un goregasmo (veinticinco muertes encadenadas) y te ocurre algo así, te entran unas ganas locas de tener una opción de reiniciar nivel que, por desgracia el juego no incluye. Sí incluye sin embargo una serie de mini juegos que si bien se agradecen, no nos mantendrán demasiado tiempo ocupados ni aportan nada especialmente divertido. Al menos no más divertido que revisitar los niveles normales intentando superar tu puntuación y consiguiendo dinero para comprar y mejorar armas, algo muy necesario si queremos aspirar a lo más alto de las tablas de clasificación. Cosa que como digo termina resultando lo más atractivo con mucha diferencia (especialmente si juegas con un amigo).

El gran problema del juego, que en realidad es inherente al género, es que resulta muy corto. En dos tardes (o una de vicio muy intensivo) se puede acabar sin problemas. Y claro, si eres de los que no rejuega los juegos, y me consta que hay mucha gente así, las posibilidades de que te sientas vacío a las cuatro horas son considerables. Como digo, “la gracia” de The House of the Dead Overkill: Extended Cut es intentar batir tu propio récord jugando varias veces la campaña principal, pero si lo que vas buscando es una experiencia única, y en realidad lo normal es que así sea, entiendo que su duración puede llegar a ser decepcionante pese a contar con un par de capítulos más que el título original de Wii.

En el apartado técnico, The House of the Dead Overkill: Extended Cut tiene lo que suelen llamarse luces y sombras. Por un lado, los gráficos recuerdan bastante a lo visto en Wii, con el agradecido añadido de la alta definición. Pero aún así, para qué engañarnos, resulta bastante feo de mirar en todo momento, con algunas animaciones de personaje dignas de la primera Playstation. Pero por otro lado tenemos un doblaje delicioso que encaja a las mil maravillas con el delirante guión del juego. Pocas veces escuchar una sucesión de “fucks” tan exagerada había resultado tan divertido. Y eso, en parte, entiendo que es gracias al excelente trabajo en las voceS. El añadido de las 3D, que yo evidentemente no he podido disfrutar, supongo que también es de agradecer, especialmente porque dentro de la caja del juego vienen un par de gafas de cartón, y porque algunas peleas contra jefazos incluyen ataques especialmente pensados para aprovecharse de esta nueva función (como un enemigo que se sale de la letterbox para atizarte un guantazo).

Volviendo a la pregunta que hice al principio del análisis tendría que responder que, en comparación con la mayoría de remakes en alta definición que han salido últimamente, este es bastante decente. No obstante, si ya jugaste y disfrutaste de la versión para Wii, The House of the Dead Overkill: Extended Cut resulta totalmente innecesario y poco más que una excusa para volver a disfrutar de una campaña tan corta como divertida. Ahora bien, si nunca le diste una oportunidad al original, no te lo pienses, porque tanto en la consola de Nintendo como en la de Sony es un muy buen shooter capaz de sacarte más de una carcajada.

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