¿A que no sabéis quién estaba citado ayer a las nueve de la mañana para asistir a la presentación de Modern Warfare? Exactamente. Yo. ¿Y a que no sabéis quién estaba ayer bebiendo café y comiendo churros en el buffet de su hotel a las nueve de la mañana? Exactamente. Yo. Así que a falta de una crónica sobre el nuevo Call of Duty, os traigo un genial relato sobre como me bebí dos cafés, me comí medio churro frío y un dulce que estaba muy bueno. Tras el salto tenéis un análisis en profundidad de las texturas y los matices de cada alimento. Bueno, en realidad no, pero tenéis una foto mía con el gato del Saints Row 3. Es que con las azafatas me da vergüenza.